Presidente peruano perdió los papeles y la emprende contra el arzobispado y los comuneros

Alan García volvió a atacar a los comuneros y a la Iglesia porque han realizado una consulta para determinar si la población esta de acuerdo con la minería en la zona norte del Perú. En vez de invocar el diálogo, una vez más nuestro presidente crea polarización en la población, realmente lamentable sus comentarios. El artículo fue publicado en el diario La República de Lima el 16/09/07.

Alan García acusó a la Iglesia de “jugar a la política” al motivar el pronunciamiento del pueblo sobre la actividad minera en la zona.

Bastante exacerbado y con tono iracundo, el presidente Alan García acusó de “agitadores” a los sectores comunistas y de izquierda por intentar impedir el ingreso de la inversión privada al Perú al promover la consulta popular sobre la actividad minera en la zona de Majaz.

Por tal motivo, el mandatario indicó que toda posición contraminera solo responde a una “conspiración para que el país no crezca ni produzca” y que son las personas que piensan como “viejos comunistas” las que motivan dicha posición, pero que para no ponerse en evidencia aseguran ser defensores del medio ambiente.

“Lo que sucede es que, utilizando la falta de información que existe en las comunidades campesinas, van los agitadores y hacen sus consultas malinformando y manipulando”, increpó el Jefe del Estado durante su inesperada visita a la ciudad de Pisco.

Relaciones en juego

Pero el descontento del presidente García fue aún más lejos. Al ser consultado sobre la decisión de Radio Cutivalú de no transmitir un aviso del gobierno en contra de la consulta popular, el mandatario lamentó que dicha radioemisora, propiedad del arzobispado, haya caído en el juego político.

“Yo me pregunto: ¿qué hace la Iglesia jugando a la política? Con ellos tenemos un concordato, y así como no me gusta que el gobierno venezolano o argentino intervenga en la política de nuestro país, tampoco es bueno que lo haga el Estado Vaticano” , sostuvo García, quien además les recordó a los sacerdotes extranjeros que “si pretenden luchar por la revolución lo deben hacer en sus ciudades natales y no en el Perú”.

En otro momento, el Jefe del Estado denunció que si alguna ONG se opone al desarrollo minero en el país es porque existen intereses de fuera que impulsan el estancamiento del Perú en dicho sector.

“¿A quién le conviene que el Perú no produzca 5 millones de toneladas de cobre, sino que nos quedemos con uno? (a Chile, responde un periodista). Usted lo ha dicho”, puntualizó el mandatario.

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